Hace un año decidí comprarme una aspiradora Dyson que ronda los 1.000 €.
Sí, mil euros. En una aspiradora.
Cuando lo conté, más de uno me respondió con el típico comentario:
"¿Pero si la del Lidl hace lo mismo?"
Pues… no. No hace lo mismo.
Una Dyson no es solo diseño bonito ni una campaña de marketing bien hecha.
Detrás hay
cinco años sin resultados y
5.126 prototipos que no funcionaron.
https://amzn.to/4jnccIt Su creador presentó la idea a marcas como Panasonic o Electrolux.
Todas la rechazaron.
Y no porque fuera mala, sino porque era demasiado buena.
Así que prefirieron proteger su modelo de negocio antes que apostar por la innovación.
Cinco años después, Dyson lo consiguió por su cuenta.
Hoy factura más de 8.000 millones al año.
Ya no solo vende aspiradoras: también secadores, ventiladores, robots…
Y su fundador supera los 25.000 millones de dólares de patrimonio.
Como dice Alex:
Un deseo no cambia nada. Una decisión lo cambia todo.
Y eso es exactamente lo que han hecho quienes se han apuntado a Infinity:
tomar una decisión.
La de estar, aprender, crecer y avanzar.
Mañana empieza Infinity para los VIP.
Esa entrada ya está agotada, pero aún puedes vivir la experiencia.
La entrada básica sigue disponible hasta hoy a las 23:59h (Madrid).
Y de "básica" solo tiene el nombre.
Es como una Dyson básica:
parece una más…
hasta que la pruebas.
P.D.: Dyson no pidió permiso para innovar.
Tú tampoco necesitas permiso para escalar.